Ética en los Negocios
Emprender desde el Ser

 
El presente trabajo ha sido presentado en congresos relacionados a las Ciencias Económicas. Mediante la Formación en Inteligencia Espiritual para Organizaciones buscamos generar una conciencia para los negocios como la que aquí se muestra

Ciro Gabriel Avruj estudió Ciencias Económicas, graduándose de Licenciado en Administración en la Universidad de Belgrano a inicios del 2000. Paralelamente se ha ido formando en Capital Social y Desarrollo Humano Integral.

Toda su vida estuvo interesado en el estudio de la conciencia y la búsqueda espiritual habiendo recorrido varios caminos. Tiene la gracia de conocer personalmente a grandes líderes mundiales en relación a la paz que lo ayudan a desenvolverse con elegancia. Tiene 37 años, practica deportes de riesgo y disfruta cada momento en plenitud.

Es consultor en nuevos paradigmas. Coordinador de las actividades del Humanity's Team en Argentina, co-fundador del Grupo Sin Barreras y miembro activo del Consejo de Paz de la República Argentina, entre otras organizaciones.

Desde 1987, a raíz de un accidente automovilístico, vive su vida como un maravilloso desafío desde su silla de ruedas. Su formación y experiencia de vida resiliente lo llevaron a construir una existencia de inspiración para muchos. Capacita y motiva a emprendedores, jóvenes lideres y a los niveles estratégicos de organizaciones en la integración de la inteligencia espiritual en la práctica profesional, con el consiguiente desarrollo del máximo potencial en las personas; habiendo disertado en escenarios de todo el mundo.

Como emprendedor social y activista espiritual realiza permanentemente acciones para la equiparación de oportunidades, la integración, el liderazgo personal y la expansión de la conciencia. Ha creado y participa en movimientos de la sociedad civil que promueven los valores humanos universales y la participación ciudadana.

Es co-autor del libro Nuevos Líderes -conductas que están transformando la realidad-.

Embajador de Paz. Por su compromiso y actitud ante la vida ha sido reconocido y premiado en numerosas ocasiones.

 
 

La Desigualdad Social y una Posible Solución:
la Educación en Valores Humanos.
La Experiencia Argentina

 

En esta presentación trataré de hacer un breve esbozo sobre la realidad política de mi país, la Argentina, y me enfocaré en los temas específicos en los que vengo trabajando desde hace años: la integración y los valores. Creo que el país saldrá adelante sólo cuando la gran cantidad de excluidos o marginados que el sistema hoy provoca, tengan la posibilidad de ser escuchados y partícipes de la vida en sociedad.

 

A primera vista el informe es desalentador, pero existen indicios y razones para avizorar un futuro mejor para todos. Los números fríos no contemplan la inmensa potencialidad humana de crear abundancia y soñar un mañana diferente, aunque, como decía Saint Exupery, “lo esencial es invisible a los ojos”.

 

Podría mencionar muchos índices que aparentemente trazan un indicativo de la realidad Argentina y por qué estamos como estamos. Dos terceras partes de la población viven en la pobreza. El desempleo ronda los niveles más altos de la historia: 13% según cálculos oficiales y aún más si se considerara la subocupación o el empleo precario. Justamente, al crear falsos indicadores a través de los programas de ilusoria ayuda social se fomenta en los “beneficiarios” la pereza y la consiguiente sensación de indignidad de sí mismos que conspira contra el fortalecimiento del capital social y la autoestima. Las personas con algún tipo de discapacidad que no gozan de equiparación de oportunidades ronda el 9% de la población total, la deserción escolar de niños podría llegar al 60% solo en la Provincia de Buenos Aires y en el interior (sin cifras oficiales) sería aún mayor, muchos niños viven en las calles sin esperanzas, los niveles de violencia juvenil y familiar son cada vez más alarmantes, el medio ambiente degradado, etc., etc. En suma, todos estos indicadores nos muestran que las cosas no están bien y que es impostergable un cambio.

 

En diferente medida siempre fue el Estado quien principalmente se ocupó de intentar paliar estos hechos. Se implementaron políticas y medidas aparentemente salvadoras diseñadas por técnicos especialistas, con poco éxito por cierto. Muchas veces las propuestas resultaron tenues, otras resistidas y otras equivocaron el rumbo o directamente ignoraron la verdadera raíz del problema. Se encararon programas de asistencialismo, leyes burocráticas, acciones que mejoraban un aspecto del problema pero perjudicaban otros, hechos de corrupción, etc.. Más recientemente se sumó un sector, llamado tercero o social, formado por ciudadanos conscientes de los problemas para intentar abastecer las áreas en que el Estado no fue eficiente y para saciar cierta sed de servicio.

 

Los programas económicos y modelos culturales-sociales implementados y seguidos durante las últimas décadas facilitaron la decadencia y colaboraron en provocar la fragmentación que se percibe. Pero es la educación (o des-educación) lo que ocasionó el mayor colapso ya que es la raíz originadora de las acciones siguientes. Los falsos modelos y la tendencia al facilismo que los medios intentan inculcarnos son muestra de la degradación a la que como sociedad hemos llegado. Estamos ante la  gran posibilidad de generar una transformación.  De nosotros depende.

 

Educación proviene de la etimología griega “educere”: sacar de adentro lo mejor de nosotros.

 

La escuela, que es el lugar de formación y transformación donde se incorporan los conocimientos fundamentales para el desarrollo del hombre en sociedad, siempre se preocupó por formar a los habitantes para intentar ganarse la vida. Todos los programas educativos formales estuvieron encaminados a la mera impartición de conceptos técnicos tendientes a lograr en el futuro profesional una actitud de maximización de los recursos con un mínimo costo, a la correcta administración de la escasez  y a ver al hombre como un factor de producción limitado. A partir de esto, la ciencia tuvo un desarrollo espectacular que hizo más cómoda y compleja la vida en sociedad. También se vislumbran avances científicos y tecnológicos que facilitan las condiciones de vida para algunos grupos privilegiados que alcanzan a disfrutar los beneficios que el mercado provee y otros marginados por la pobreza que la globalización provoca.

 

Esta visión reducida y estática de la realidad intentó estandarizar a los seres humanos como si se tratase únicamente de máquinas pensantes, ignorando la integralidad del ser y la riqueza de sus capacidades magníficas de crear abundancia.

 

Así se fomentó un sistema de “sálvese quien pueda”, donde mucha gente fue quedando marginada o aislada por no poder acceder a ciertos niveles de vida privilegiados, generándose exclusión y violencia. Por un lado los afortunados que alcanzan a aprovechar las maravillas de la ciencia y por el otro una mayoría desahuciada y desprotegida. Además se generó en todos y cada uno, una tendencia a la insatisfacción y a la desesperanza. 

 

El sistema olvidó que el verdadero rol de la educación debe ser formar personas para la vida. Ciudadanos responsables del crecimiento armónico del mundo y de la calidad de vida de la sociedad en su conjunto. Personas íntegras, coherentes, virtuosas y felices.  

 

Pensamientos limitantes y una visión fragmentada del mundo generó nuestra realidad, y parafraseando a Albert Einstein podemos decir que: “pensando distinto es posible construir un mundo distinto“. 

 

La Argentina, a partir de los hechos de diciembre de 2001, comenzó a despertar y a pensar que debe haber alternativas al sistema de crecimiento económico inescrupuloso a costa de desigualdad y decadencia social. El surgimiento exponencial de la solidaridad y el rol de las ONGs puede ser el factor que cree la diferencia.

 

Esto, acompañado de mejoras radicales en los modelos educativos, podría hacernos imaginar a largo plazo una realidad más humana. Existen organizaciones que trabajan en este camino y creo que uno puede elegir de qué lado ubicarse. Particularmente conozco experiencias de trabajo aplicadas en algunos lugares con resultado exitoso.

 

En las últimas décadas el país experimentó un crecimiento en lo económico aunque no sustentable en lo ético, y es en la moral donde debiera descansar todo el andamiaje en que se forma la infraestructura social. Por eso, debemos trabajar en hacer crecer la conciencia a todo nivel.

 

Con una fuerte formación en valores éticos y solidarios, sumado a la preparación técnica necesaria, tendremos equidad en la distribución de los recursos y mayor dignidad individual.

 

En el presente ensayo decido enfocarme donde considero se encuentra el mayor de los problemas que debe enfrentar la Argentina para renacer como país y convertirse en la gran nación que anhelamos. Me parece que es también el deseo de la mayoría de los ciudadanos, por lo que sueño y trabajo para verlo plasmado en hechos.

 

 

Necesidad de Creatividad

 

El tema de la creatividad es amplísimo. Por eso, es necesario realizar algunos postulados.

 

Hay teorías científicas que nos dicen que las cualidades creativas se encuentran alojadas en el hemisferio derecho del cerebro. Mediante tests y experimentaciones se ha demostrado que existen ciertas características de la personalidad ubicadas en diferentes secciones de nuestra mente.
 

Al hemisferio izquierdo le corresponde resolver ecuaciones lógico-matemáticas y experiencias donde es necesario aplicar la racionalidad. El derecho, se ocupa de situaciones irracionales, artísticas y más conectadas con los sentidos y las intuiciones.

 

Esta definición es buena pero quizás incompleta.

 

Yo creo que la esencia de la creatividad nace de lo más profundo del ser humano por lo que trasciende esa definición y se conecta también con una dimensión espiritual.

 

No puede estudiarse únicamente de manera intelectual en ninguna universidad. Lo que sí puede hacerse es desarrollar habilidades que favorezcan la posibilidad de que llegado el caso en que se necesite responder en forma creativa, estas energías afloren.

 

Los argentinos, como pueblo, desarrollamos esta capacidad debido a las dificultades en que como país nos enfrentamos a diario. Al encontrarnos con imprevistos y situaciones en que debemos solucionar problemas inmediatos, apelamos a las herramientas que tenemos a mano.

 

En países desarrollados, la infraestructura y la situación económica favorable crearon una cultura nacional donde la mayor parte de los elementos necesarios para resolver cualquier situación está contemplada. Existen manuales de procedimientos y mapas instructivos donde se prevén todos los detalles. Es extraño encontrar un caso que no esté explicado con minuciosidad.

 

La Argentina es un gran país, culto, educado y con innumerables recursos naturales y humanos. Si lográsemos desarrollar los valores y la actitud adecuada, sumado a la perseverancia nos colocaría en un lugar privilegiado entre el conjunto de naciones. Pero aún debemos esforzarnos mucho para alcanzar ese camino correcto.

 

Nuestra región se ve castigada por una cuestión cultural y permanentes dificultades económicas y sociales que tornan más difícil el planeamiento y la previsibilidad. El generar confianza hacia fuera se ha transformado en un desafío y es allí donde los argentinos debimos hacer foco en soluciones creativas para adaptarnos al contexto. Hay urgencias que requieren ser resueltas y en eso somos especialistas.

 

Muestra de esto son los argentinos que triunfan en el exterior. Al estar acostumbrados a enfrentar imprevistos, nos destacamos arreglando problemas utilizando la creatividad.

 

Otras muestras de esto son las innumerables situaciones solidarias en que nos vimos envueltos en los últimos años. La multiplicación de comedores y asociaciones vecinales, la respuesta de la sociedad ante las dificultades comunitarias complicadas (como el caso de las inundaciones en Santa Fe o la percepción de pobreza). La continuidad de la vida después del corralito financiero y la adecuación de las empresas luego de la devaluación son otros ejemplos.

 

Es un hecho que las situaciones inesperadas suceden. En “países desarrollados” utilizan las herramientas que tienen a su alcance. En los nuestros, también.

 

Es necesario utilizar todo de sí y encontrar un equilibrio entre las fuerzas internas y los recursos externos para resolver situaciones adversas de manera creativa. No es suficiente con tener ventajas en los medios que están afuera.

 
 

Polaridad Amor - Temor

 

Permanentemente interactuamos con el mundo. Realizamos las acciones que creemos adecuadas a cada momento. Es útil, si buscamos comportarnos de manera ética, prestar atención y volvernos concientes de la actitud o intención con que trabajamos.

 

El individualismo y la sensación de necesidad están basados en la creencia de que estamos separados uno del otro y no hay suficiente para todos. Por lo tanto, debemos luchar por obtener la porción del todo antes que lo logre el otro. Vemos competencia feroz, separación, violencia y manipulación. Estas son energías originadas en el temor.

 

En opuesto a esto, podemos crear desde el amor. El amor es nuestra esencia. La energía universal que une y trabaja en cooperación y alegría por un objetivo más alto que el interés individual. Anhela el bien común.

 

Si verdaderamente nos enfocamos en crear desde allí, nos daremos cuenta que el temor es una ilusión fabricada por nuestra mente y seremos concientes de nuestra capacidad de generar abundancia y prosperidad.

 
 

Cambio

 

En este mundo en que vivimos, todo está sujeto al cambio. Todo es impermanente. Esto es así porque todo lo que nace está destinado a morir en algún momento.

 

A lo largo de la historia de la humanidad han existido siempre diferentes puntos de vista u opiniones sobre un mismo asunto, creyendo cada uno tener la verdad. Esta creencia equivocada en ser los dueños de la verdad ha producido guerras, persecuciones, desencuentros y separación, como ya todos sabemos. De hecho, hay una sola verdad y 6.000 millones de interpretaciones diferentes de esa verdad. Es cierto que la diversidad enriquece y es bueno que exista pluralidad de opiniones para poder vivir en un mundo más bello y libre, aunque es fácil darse cuenta de la dificultad de vivir esa utopía. Pero como seres humanos tenemos la posibilidad de experimentar, aunque sea por unos instantes, ese sentimiento de unión con todo lo que es.

 

Según la ciencia, todo es energía vibrando a diferente frecuencia. De allí podemos deducir que entre todos formamos un gran cuerpo, unido a todo lo que es. Si lográsemos vislumbrar esto nos daríamos cuenta que no hay diferencias entre los humanos, las plantas y todo ser viviente. Esta energía que podemos percibir a través de los cinco sentidos en este plano tridimensional, nace y por lo tanto muere. Lo único que es permanente y no está sujeto a los cambios es la esencia. No todo aquello que podemos ver o tocar, sino la vida misma.

 

Por lo tanto, sería de gran utilidad poder centrarnos en aquello que es verdadero y no está sujeto a los cambios. Así lograríamos la paz y el entendimiento entre los seres humanos y viviríamos en un mundo ideal.

 

Pero vayamos a la empresa y al mundo profesional que es lo que aquí hoy nos convoca. Solemos vivir preocupados ante la inestabilidad laboral, ante la incertidumbre de los mercados, las decisiones del Ministerio de Economía, la presión por terminar la tarea a tiempo, etc, etc…

 

¿No sería ideal tener un equipo de trabajo alineado tras una misma visión? ¿No sería más efectivo y productivo para una empresa que sus empleados y directivos se sientan a gusto con lo que hacen? ¿No sería más rentable para la organización si la imagen y el posicionamiento que se logra dar es acorde con las mayores expectativas que el presidente pueda soñar? ¿No seríamos más felices viviendo sin stress?

 

Seguramente todos responderíamos que sí a estos interrogantes. Pero, ¿cómo se hace? ¿Cómo logramos hacer que el personal de la empresa se sienta “un verdadero equipo” y vaya tras grandes objetivos? ¿Cómo lograr ser útiles a la comunidad que servimos y cooperar con otras instituciones para obtener un logro superior? ¿Cómo podemos lograr armonía en nuestra vida?

 

La decisión es personal y depende de cómo veamos la situación: si somos optimistas todo lo podremos lograr.

 

Una posible respuesta es: aceptar que en este mundo absolutamente todo está destinado al cambio. De allí concluiremos en la necesidad de estar preparados para aceptar lo inevitable e intentar fijar nuestra atención en aquello que es permanente. Para los creyentes, Dios. Y para los que no, crear la visión más maravillosa de la versión más grandiosa que soñemos para nosotros mismos. El diseño de esta visión poderosa nos permitirá obtener esos resultados extraordinarios.

 

Existen herramientas prácticas. El reunirnos en grupo y meditar para alinearnos antes de comenzar la jornada es una de ellas. La respiración conciente y la visualización creativa de los logros es otra. Trabajar en un clima cómodo, alegre y cordial también ayuda. La comunicación verdadera es fundamental. Vernos a nosotros mismos como seres integrados es crucial. Contar con un equipo motivado, servicial y contento con la meta que desea cumplir es el éxito de la comunidad toda.

 

El cambio es inevitable y puede ser visto tanto como una amenaza o como oportunidad. La decisión es nuestra.

 
 

Una Experiencia Emprendedora de Valores en Acción:

Grupo Sin Barreras

 

Stephen Covey nos habla de la importancia de ser efectivos en lo que hacemos. Lo resume en cuatro puntos

w  Vivir.

w  Amar.

w  Aprender.

w  Dejar un legado.

 

Sobre esta premisa y a causa de una experiencia personal desafiante, un grupo de argentinos se puso a bucear en su interior y desarrolló un negocio con conciencia social.

 

La idea es trabajar para la paz, no entendida como la ausencia de guerra sino el trato cordial y amistoso entre todas las personas. A la vivencia plena de los valores y principios comunes. El trabajar para todos, la creación de un mundo donde los intereses y valores de toda la gente sean respetados y donde exista un compromiso hacia la labor que el hombre realiza para consigo mismo y para con el entorno.

Una educación integral, que conjugue los valores esenciales perennes de la humanidad con las maravillas que los avances de la ciencia aportan para el beneficio de todos es el camino. Para crear una nueva sociedad es indispensable concebir un nuevo paradigma educativo; pero para que el mundo cambie tenemos que comenzar por cambiar nosotros.

 

El camino para el cambio radica en la educación. Ésta no debe restringirse al ámbito formal, ya que se aprende de cada situación, relación, experiencia o lugar donde nos encontremos. Por eso nuestro trabajo apunta a unir conceptos poco explorados por la educación formal (valores, integración, igualdad) con los contenidos de la currícula tradicional y los avances tecnológicos. Aún más, trascender el discurso demostrando con hechos concretos que el cambio hacia la integración, la equiparación de oportunidades y la paz son posibles.

 

 

Construir desde el Alma,
una Puerta hacia la Libertad

 

Si este enunciado lo ha sorprendido queremos decirle que estamos proponiendo construir de un modo más humano, esto es, desde una instancia creativa que  manifieste la integración de la mente racional y la mente del corazón.
 

w  Una escalera es un excelente medio de vinculación entre varios pisos, pero puede transformarse en una valla insalvable para un persona con cuadriplejia.
w  Una botonera vertical en un ascensor puede quedar muy linda, acorde con el sentido de elevación, sin embargo puede dejar marginadas a personas de baja estatura, por ejemplo a los niños. Por otra parte, los botones usuales son ilegibles a los ciegos.
w  Las alacenas inferiores de nuestras cocinas si bien aumentan la capacidad de almacenaje son un serio obstáculo para una anciana que necesite cocinar sentada.
w  Un piso brillante en una escalinata o hall de acceso dará sensación de pulcritud y limpieza, pero  ¿imaginamos lo resbaladizo y peligroso de este lugar cuando llueve?

 

Construir desde el alma implica darse cuenta que una simple rampa bien hecha, una botonera con indicaciones en Braille, un pasamanos en el lugar adecuado, o un rebaje de cordón pensado para la gente pueden transmutar barreras y convertirse en instrumentos de integración, y que en tantos otros elementos edilicios tan comunes en los que antes no habíamos reparado,  existe la posibilidad de ser re-pensados para constituirse en generadores de sonrisas, bienestar e integración.

 

Producir esta apertura de barreras es ayudar a que más y más personas se incorporen a formas más dignas de vida, a que adquieran mayor libertad funcional. Es prestar un servicio a la comunidad, pero el gran descubrimiento será que el mayor servicio y la mayor gratificación se la irá brindando uno mismo en esta tarea, dignificándose como un ser humano más pleno.
 

Esta es nuestra experiencia...ojalá sea también la suya.


El Grupo Sin Barreras es el Primer Emprendimiento Integral Latinoamericano para la Apertura de Barreras Arquitectónicas, Urbanísticas y Discriminatorias, y como tal se dedica a construir edificios que puedan ser utilizados por todas las personas.

 

Y es integral porque en nuestras obras procuramos dar respuestas que brinden mayor libertad funcional también a los niños, a los ancianos, y a los llamados discapacitados.

Y también lo es porque estas respuestas están dadas desde un grupo interdisciplinario en expansión y desde una mente en crecimiento.

También es holístico porque desde nuestros diseños intentamos además dar satisfacción a necesidades emocionales y espirituales de las personas, y lo es porque tratamos de no aferrarnos a soluciones temporales. Lo que nos parece perfecto hoy será perfectible mañana, así como las normas constructivas usuales productoras de barreras en la actualidad fueron consideradas de avanzada en su época.

 

Creemos firmemente que formamos entre todas las personas un único cuerpo que es la humanidad, y desde esta visión nos damos cuenta que una agresión a otro ser humano es una agresión a nosotros mismos. Desde esta comprensión es que trabajamos también para diluir todo tipo de barreras discriminatorias, puesto que cada una de estas produce una mutilación al cuerpo social; dicho de otro modo: una dolorosa auto-mutilación.

 

En síntesis: a través de los edificios que construimos o asesorías que brindamos estamos intentando que nuestro oficio y nuestros esfuerzos sean trascendentes.

 

Para que nuestros sacrificios económicos, intelectuales, y de todo tipo sean  sagrados.

 

Creemos que las denuncias son un paliativo temporal, pero no curan, pues cada vez que alguien gana otro pierde, lo cual genera el germen de la revancha. La auto-indagación de nuestra responsabilidad personal en los aconteceres a los que somos sensibles y que nos duelen, producen el contacto con una energía interna potentísima, sumamente creativa y sanadora, una energía sin límites ni fronteras, que no viola, no separa ni hiere. Estamos hablando de la energía del alma.

 

Por todo eso en nuestra organización tomamos nuestra tarea como una reparación.

 

Por todo eso nos comprometemos con todo, incluso económicamente.

 

Por todo eso intentamos que lo que hacemos nos vaya transformando en mejores personas.

 

Por todo eso decimos que trabajamos sobre la punta visible del iceberg (la eliminación de barreras), y también sobre la masa sumergida, la más voluminosa, las verdaderas raíces de las violaciones: la ignorancia.

 

Nos ocupamos de la transformación evolutiva de nuestras tendencias habituales indagando en nosotros mismos y concretándolo en nuestro quehacer cotidiano, y desarrollando una intensa labor de divulgación y docencia en forma individual y mediante nuestras organizaciones vinculadas.

 

El Grupo Sin Barreras, Primer Emprendimiento Integral Latinoamericano para la Apertura de Barreras Arquitectónicas, Urbanísticas y Discriminatorias, construyó dos edificios accesibles a todas las personas que son modelo de cómo se puede realizar un negocio con conciencia social. Se integraron modernas técnicas de construcción con antiguas sabidurías filosóficas (feng shui, geobiología, etc.) que redundaron en un trabajo agradable y comprometido de todos los entes intervinientes en el proceso, y en una mejor calidad de vida para los usuarios.

 

Este trabajo generó gran repercusión y nos llevó a recorrer distintos ámbitos: medios de comunicación, que se hacen eco del tema y realizan notas periodísticas; establecimientos educativos, donde mediante charlas con los alumnos aprendemos juntos la importancia de sentir empatía por los demás; en empresas, con el fin de hacer valer los derechos constitucionales de igualdad de oportunidades para todas las personas; políticos, con la intención de conseguir la sanción de leyes; organizacionales, resaltando la importante labor del voluntariado y con campañas de integración, entre otras medidas.

 

Creemos que la ética en los negocios es esto. Jugarse con convicción por lo que creemos valioso, y hacerlo con la mente puesta no solo en el negocio sino principalmente tratando de sentir lo que siente el otro. Siguiendo las enseñanzas de los grandes Maestros de todos los tiempos. 

 

“Seamos el cambio que queremos ver en el mundo”, Mahatma Gandhi

 
 

Liderazgo como Fenómeno Humano

 

El liderazgo se refiere a la capacidad de influir positivamente en la vida. Puede estar aplicado a lograr un efecto en los demás y transformar la realidad, como también en dominarse a uno mismo.

 

Un verdadero Líder se rige por un código elevado de valores humanos y actúa de manera íntegra en búsqueda del bien común. El líder está al servicio y motiva a sus compañeros enseñando con su ejemplo.

 

Cabe agregar que el líder intenta “ser”, y con su conducta inspirar a su grupo de influencia para que todos puedan descubrir sus propias habilidades y transformarse en líderes de su propio destino.

 

A lo largo de la historia encontramos esta clase de líderes. Son aquellos que se sobrepusieron a las dificultades y adversidades del medio y con conciencia y coraje llevaron adelante sus ideales.

 

Podría mencionar a faros como: el Mahatma Gandhi, Martin Luther King, José de San Martín y muchos otros quizás no tan conocidos pero que lograron sobreponerse a las dificultades y ser guías de sus propias vidas, inspirando a otros para que los acompañen. Ellos cambiaron positivamente el rumbo de los acontecimientos, crearon un mundo distinto. ¿Qué hicieron? Se salieron del molde. Vieron más allá…

 

Pasa por diseñar una visión poderosa y aceptar la realidad. Luego entrar a la cancha a jugar el juego con confianza, sabiendo que el partido ya está ganado. Porque el juego se juega primero en la mente y el espíritu del líder. El resultado no es lo importante, el ser es lo que cuenta. Porque es en la mente del líder donde están tanto las barreras como las oportunidades, y él sabe como auto-entusiasmarse para superarse a si mismo y así influir positivamente en el contexto.

 

Justamente, esta característica del “entusiasmo” que los líderes poseen, proviene de la etimología griega “in-Theos”: estar llenos de Dios. Es allí donde radica su fortaleza. Sabe que todo es posible porque no está solo y la abundancia está con él.

 

En Argentina tenemos una gran oportunidad para creer en nosotros mismos y crecer.

 

Vivimos en un gran país, culto, educado y con innumerables recursos naturales y humanos. Si lográsemos desarrollar los valores y la actitud adecuada, sumado a la perseverancia, podríamos trabajar en  colocar al país en un lugar privilegiado entre el conjunto de naciones.

 

Precisamos ser concientes de nosotros mismos y de nuestras potencialidades. Auto-conocernos y darnos cuenta cuán valiosos somos. La experiencia que fuimos construyendo, principalmente a partir de las crisis de los últimos años nos ayudan a emprender de manera creativa.

 

¿Seremos capaces de desarrollar una visión  poderosa y sostenerla con coraje?

 

¿Podremos darnos cuenta de toda nuestra potencialidad, convertirnos en líderes de nosotros mismos e inspirar a nuestros compañeros para que nos acompañen y logren despertar en ellos mismos sus habilidades?

 

El desafío está planteado…